Frescura en su Mesa: Causa de Mango y Langostinos al Fuego
Hay tardes de verano que exigen algo más que una simple ensalada. Momentos donde el calor nos pide frescura, pero nuestro paladar reclama complejidad, color y una pizca de audacia. Para esos días, hemos rescatado uno de los tesoros más versátiles de la gastronomía peruana: la Causa Limeña, pero reinterpretada bajo un prisma moderno y tropical.
Imaginen la suavidad de la papa amarilla fundiéndose con la dulzura vibrante del mango maduro, coronada por langostinos sopleteados que aportan ese toque ahumado que tanto nos fascina. Es un plato que se come con los ojos y se disfruta con el alma. ¿Se anima a prepararlo?
El Secreto de la Textura: La Masa Perfecta
Antes de pasar a los ingredientes, permítame compartirle un secreto de la alta cocina limeña: el control de la temperatura. La papa debe prensarse mientras aún emite vapor; esto rompe los almidones de forma que la masa resultante sea elástica y no arenosa. Una vez prensada, deje que se enfríe por completo antes de añadir el limón. Si añade el cítrico a la papa caliente, el sabor se tornará amargo y la textura se volverá gomosa. La paciencia es, en este caso, su mejor herramienta culinaria.
La Receta: Causa Tropical de Autor
Esta variante de la Nueva Cocina Peruana sustituye parte de la acidez del limón por la estructura del mango, creando un equilibrio agridulce que sorprende desde el primer bocado.
Lo que necesitará (Ingredientes):
- Para la masa: 500g de papa amarilla (cocida y prensada en caliente), 3 cucharadas de pasta de ají amarillo puro, zumo de 2 limones sutil, sal y un chorrito de aceite de girasol.
- El toque creativo: 1 mango maduro pero firme (tipo Kent), cortado en láminas muy finas o en cubos pequeños.
- La proteína: 12 langostinos grandes, limpios y pelados.
- Salsa Acevichada Ligera: 1/2 taza de mayonesa casera, 1 cucharadita de soja (sillao), zumo de 1 limón y una pizca de jengibre rallado.
- Decoración: Hilos de camote frito, brotes de cilantro y láminas de rábano.
El Arte de la Preparación:
1. La Base Perfecta: Una vez tenga la papa prensada y fría, amásela con la pasta de ají amarillo, el limón y el aceite. Buscamos una textura de seda, que no se pegue a las manos pero que sea maleable como plastilina fina. Si tiene un molde circular, úselo para dar estructura.
2. El Corazón de Mango: En lugar del clásico relleno de atún o pollo, cree una capa generosa de láminas de mango fresco. Esto aportará una humedad natural y un perfume tropical que transformará el plato por completo.
3. Los Langostinos: Salpimiente los langostinos y saltéelos a fuego muy alto por solo 60 segundos. Si tiene un soplete de cocina, dele un toque final de llama directa para conseguir ese aroma a parrilla que contrasta de forma increíble con la base fría de la causa.
4. El Emplatado de Restaurante: Coloque la base de papa, la capa de mango y otra fina capa de papa encima. Corone con tres langostinos, bañe con un hilo de la salsa acevichada y termine con los hilos de camote para dar el toque crujiente (crunchy) necesario.
El Maridaje: Elevando la Experiencia
Para cerrar este círculo de sabores, la elección de la bebida es crucial. Dado que tenemos el dulzor del mango y el picante sutil del ají amarillo, un Pisco Sour de Maracuyá es el compañero de baile ideal; su acidez cortará la cremosidad de la papa de forma magistral. Si prefiere vino, busque un Sauvignon Blanc con notas cítricas marcadas o incluso un Riesling seco, que respetará la delicadeza de los langostinos sin opacar el aroma del mango.
¿Por qué este plato enamora?
La cocina peruana moderna no se trata solo de seguir tradiciones, sino de entender cómo los ingredientes locales pueden jugar con nuevas texturas. Esta Causa es ligera porque omite las proteínas pesadas y las mayonesas densas del interior, apostando por la fruta y el marisco fresco.
Es el plato ideal para sorprender a sus invitados en una cena especial. Es elegante, sofisticado y, sobre todo, increíblemente refrescante. Cocinar es un acto de generosidad. Esperamos que disfrute cada paso de esta receta tanto como nosotros disfrutamos compartiéndola con usted. ¡Buen provecho!

